El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) consideró necesario fortalecer los mecanismos de prevención de la violencia y protección, ante hechos que han puesto de relieve los desafíos de la sociedad dominicana frente a la vulnerabilidad social.

La organización sostuvo que los casos registrados en los últimos días requieren respuestas que vayan más allá de la reacción pública y se traduzcan en medidas concretas de prevención, seguimiento de situaciones de riesgo y cumplimiento de las responsabilidades de las instituciones encargadas de mantener el orden y la seguridad ciudadana.

Consideró fundamental esclarecer las circunstancias de los hechos mediante una investigación transparente e independiente, que permita determinar las responsabilidades correspondientes y garantice el debido proceso.

Señaló que las denuncias o los presuntos antecedentes delictivos de involucrados no eliminan sus derechos fundamentales y que las actuaciones de los organismos de seguridad deben desarrollarse dentro del marco de la ley, con respeto a la vida y a la integridad de las personas.

PROTECCIÓN MÁS ALLÁ DE LA REACCIÓN

Destacó la importancia de evaluar la continuidad del acompañamiento institucional a ciudadanos que enfrentan situaciones de violencia, incluso después de que se hayan producido denuncias o intervenciones judiciales.

Advirtió que la protección efectiva no puede limitarse a responder cuando ocurre una agresión, sino que requiere identificar señales de riesgo, dar seguimiento a las víctimas y garantizar acceso oportuno a servicios de atención psicológica y protección social.

PREVENCIÓN DESDE LAS FAMILIAS Y LAS COMUNIDADES

La organización también llamó a promover modelos de crianza basados en el respeto, el diálogo y la disciplina sin violencia, al considerar que el entorno familiar desempeña un papel esencial en la formación emocional y social de niños y adolescentes.

En ese sentido, planteó que las familias, las escuelas, las iglesias y las organizaciones comunitarias deben fortalecer sus mecanismos de detección y denuncia del maltrato, así como desarrollar iniciativas de orientación familiar y convivencia pacífica.

Asimismo, exhortó a las autoridades a mejorar la coordinación entre los organismos responsables de la protección infantil, los servicios sociales, el sistema educativo y las instituciones de justicia, con el propósito de evitar que las situaciones de vulnerabilidad queden sin seguimiento.

DIGNIDAD HUMANA Y RESPONSABILIDAD COLECTIVA

Desde su perspectiva cristiana, el CODUE recordó que la dignidad humana debe respetarse independientemente de su conducta o condición social, y que la responsabilidad de proteger recae tanto en las familias como en el conjunto de la sociedad.

La entidad sostuvo que el desafío consiste en transformar la preocupación generada por estos casos en acciones sostenidas que contribuyan a prevenir de manera proactiva nuevas tragedias y a fortalecer la confianza en las instituciones.

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